La economía de la incertidumbre (pt 3)

Reflexiones inciertas sobre la incertidumbre y la innovación

Antes que nada… ¿qué es esto?

La mejor excusa que tengo para plasmar lo que pienso es comprometerme a compartir estas ideas con las personas que quiero y admiro, no hay nada que me mueva más. 

Así que esto es un ejercicio, un gimnasio mental al que te invito a acudir conmigo. Consiste en enviarte un correo semanal, a veces con ideas sobre la vida, otras sobre diseño e innovación. 

Lo que yo te prometo es mi dedicación, tú ya sabrás que hacer con la información. 

En este artículo es la tercera parte (y creo que es la última), en las que exploraré la relación entre la incertidumbre, la innovación y la economía generada al rededor de ellas.


El enemigo está en casa

En la primer parte de esta serie introduje un poco el concepto de la incertidumbre y exploré 3 diferentes perspectivas del mundo que pueden determinarla, en la segunda exploré diferentes áreas metodológicas que tratan de mitigarla o eliminarla. Ahora me gustaría repasar un último fenómeno enfocado en reducir la incertidumbre y proponer las bases para una manera diferente de lidiar con la incertidumbre. 

Tendemos a buscar lo cierto en el mundo que nos rodea y eso muchas veces termina siendo lo que nos parece familiar o lo que ya de entrada nos gusta. Así que si queremos creer en algo, nuestro cerebro lo que hace es buscar y gustar de cosas que lo refuerzan o que están alineadas ya con ese pensamiento. Esto hace que sea muy complicado que cambiemos de opinión, no solo en las cosas superficiales (como la creencia en un equipo de fútbol), sino en cosas profundamente importantes (como la manera en la que funciona el mundo). 

Esto, de manera consciente o inconsciente, es aprovechado por las élites para generar plataformas y mensajes que tienden a reforzar los cimientos bajo los que descansa su poder. Si bien esto puede ser benéfico muchas veces, también puede ser siniestro y cruel en muchas otras. Con esto no me refiero solamente a dictadores o gobernantes responsables de genocidios y demás causas de terror y destrucción. Me refiero también a los nuevos movimientos que buscan cimentar a las empresas como medio fundamental para la generación de bienestar en la sociedad y el medio ambiente. 

Como lo ilustra el libro “Winners Take All: The Elite Charade of Changing the World” las mismas élites que han amasado poder en los últimos años (los Zuckerbergs, Saccas y demás del mundo) son las mismas personas que curan y promueven ideales que suman a sus movimientos evitando la crítica y la transformación de fondo del sistema de fondo (a través de los TED talks y demás del mundo). Esto (en resumen general) permite generar una narrativa que pretende resolver todo a través de startups en lugar de generar regulaciones y cambios de fondo en el sistema mismo que causa los problemas que se quieren resolver. 

De tal manera que nuestra necesidad por certidumbre termina generando una necesidad de afirmación de la realidad, misma que tiene la gran vulnerabilidad de poder ser (más o menos fácilmente) llenada por personas con intereses que pudieran ser contrarios a nuestro bienestar. Esto a través de la generación de una certidumbre por medios y mensajes que ellos mismos curan para generar su realidad conveniente. 

Qué lío. 

El salto de perspectiva

Creo que la única manera de poder generar una perspectiva diferente y al mismo tiempo generar metodologías más sanas para la construcción de certidumbre es cambiar la perspectiva bajo la cual vemos el mundo. 

Al inicio de la serie mencioné 3 maneras diferentes de ver el mundo. La última, el “modelo orgánico” consiste en ver al mundo como un ente conectado, en donde el individuo (persona, planta o piedra) termina siendo solo una perspectiva y expresión de un universo conectado. Para tomar vida esta perspectiva requiere de un autoconocimiento disciplinado (pero no con eso me refiero a serio) que conduce a la convivencia de las cosas como son, no como deberían en algún ideal de ser, generando con esto una manera de ser y estar que permite ser uno con la incertidumbre. 

Este estado permite abordar desde una diferente perspectiva los intentos e ideologías que tratan de definir una realidad particular. Ya no se vive dentro de ellos, sino que se distinguen y ven como lo que son, ideas que no TIENEN que existir y bajo las cuales no se TIENE que vivir, se puede si se quiere, siempre sabiendo que en el fondo no son más que juegos y espejismos infinitos. 

Bajo esta perspectiva el dinero, el reconocimiento y los deberes ser se transforman. Uno no tiene que generar una startup para cambiar el mundo, sino cambiar su manera de estar con el mundo para transformarlo todo. Desde esta perspectiva lo más importante es tratar al mundo y al otro como uno mismo, porque eso es lo que finalmente es, bajo cada interacción y en cada momento, generando un cambio transformaciones suave y gentil, pero trascendente y cierto. 

Sé que suena forever, hippie, chairo, etc… si me preguntas cómo se activa eso en tu realidad, con tus problemas y presiones personales o profesionales, con los cambios y crisis globales, con la miseria y explotación, con la deuda que tienes, te diré que no estoy seguro… pero sé que puede transformarse si empezamos a ser más conscientes de nuestra necesidad de certidumbre y detectar las economías que funcionan a nuestro alrededor para beneficiarse de ella.

Finalmente lo más complicado es aceptar que este cambio de perspectiva requiere un cambio de vida profundo que implica cambios fuertes en lo cotidiano. Pero al menos para mí propone una aventura divertida y genuina que la gran mayoría.  

Éste ejercicio, el de escribir y compartir continuamente, tiene como objetivo ir descubriendo y compartiendo maneras y experiencias en este traslado de perspectiva. Jugando con mi incertidumbre para ver a dónde me lleva. 

Gracias por acompañarme hasta acá.

mm.